EL HOMBRE QUE NO PODIA DEJAR DE MASTURBARSE.
Esta es una historia que no es como las demas. Me afecta, vigorosamente. Ayer fuimos a comer con unos amigos. Entre todas las cosas que nos dijimos, son buenos amigos, destacó la rutina en la que se ha convertido la vida de uno, las maniobras que haces para salir de ella y la terrible aceptación de dicha rutina al ver que no tienes mejores caminos que tomar. En ese momento de la conversación, cuando ya afecta a lo personal, no pude contestar con los ejemplos adecuados. No se si por falta de agilidad, por falta de entendimiento o por querer reflexionar más sobre el tema en concreto. El caso es que debemos hacer un ejercicio de profunda reflexión. Te voy a pedir que mientras lo leas, no saques conclusiones rápidas. Yo se que tu sabes cual es el problema, lo que no sabes es que caminos he podido tomar para atajar ese problema, insuficientes, porque el problema persiste, me responderlas. Y puede que tengas razón. Y también puede que no la tengas. La razón de schrodingue...